En muchos hospitales y clínicas, los equipos funcionan… hasta que un día no lo hacen. No suele ser un fallo “de golpe”. Suele ser una cadena: un equipo que empieza a fallar más de lo normal, un mantenimiento que se vuelve reactivo, registros dispersos, verificaciones...
A las 03:17, en plena guardia, un equipo crítico empieza a comportarse “raro”. No falla del todo, pero tampoco inspira confianza: alarmas intermitentes, lecturas inestables y una sensación que cualquier responsable técnico conoce bien… la de estar a un paso de un...